Ezra Pound

El encuentro

Mientras ellos hablaban todo el tiempo de la nueva moral
ella me exploraba con sus ojos.
y cuando me levanté para marcharme
sus dedos fueron como el tejido
de una servilleta japonesa de papel.

 

Francesca
Saliste de la noche
y había flores en tus manos,
ahora saldrás de una muchedumbre,
de un tumulto de dichos sobre vos.
Yo que te ví entre las cosas primordiales
me enojé cuando pronunciaron tu nombre
en lugares comunes.
Yo quisiera que las olas frías fluyeran en mi mente,
y que el mundo se secara como una hoja muerta,
o una semilla de diente de león y así fuese barrido,
para volver a encontrarte,
a solas.

 

Y los días no son tan plenos
Y las noches no son tan plenas
Y la vida se desliza como un ratón de campo
     Sin agitar la hierba.
Erat Hora
“Gracias, que sea lo que sea.” Y se volvió
y, como se desvanece un rayo de sol
sobre las flores suspendidas cuando el viento las mueve,
rápido se alejó de mí. No, sea lo que sea
una hora fue soleada y los dioses más altos
no pueden jactarse de mejor cosa
que de haber visto esa hora mientras pasó.

 

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